Mujeres sin hacer

Mujeres sin hacer nació para celebrar el cuerpo de la mujer después de los cuarenta. El cuerpo que no ha pasado por la cirugía estética, que no necesariamente responde a los estándares de belleza establecidos por la sociedad y los medios, y que no necesita hacerlo para sentirse bello, femenino y propio.

Cuando empecé el proyecto quería demostrar algo muy sencillo: que las mujeres somos bellas sin Photoshop y sin cirugía estética.

Comencé fotografiando a unas pocas mujeres, sin imaginar lo que ocurriría después. Publiqué las primeras imágenes en Facebook y comenzaron a compartirse. Llegaron mensajes de mujeres que querían formar parte del proyecto, aparecieron los medios y, sobre todo, comenzaron a llegar historias.

Cada mujer traía la suya.

La experiencia dejó muy pronto de ser solamente fotográfica. Algo sucedía durante aquellas sesiones, en ellas y también en mí. Alguien llegó a definir mi fotografía como terapéutica. Siempre me gustó esa palabra aplicada a Mujeres sin hacer, porque explicaba algo que iba mucho más allá del posible valor estético de una fotografía.

Desde el principio imaginé que todas aquellas mujeres acabarían reunidas en un libro. Un libro en el que las fotografías convivieran con las historias que escribía después de conocerlas.

Pasaron los años.

Y aquel libro que entonces imaginaba es el que ahora estoy terminando.

Mujeres sin hacer.

Las mujeres

  • Arayn

    La playa era Sheridan y el agua nos llegaba a la cintura. Había tanto que contar que abríamos historias y olvidábamos cerrarlas con las prisas de bebernos 30 agostos, una de otra.

  • Viviana

    Los indios australianos reciben un nombre al nacer, pero ese nombre es algo temporal, cambiará incluso varias veces a lo largo de sus vidas, a medida que su sabiduría, sus cualidades personales y su creatividad se vayan definiendo.    

  • Elena

    Elena tiene una llave maestra que te abre la puerta hacia ti mismo. La tiene en su voz, queda y grave, en sus ojos cerrados, en sus asanas. Ella es el origen de esa frase mía… “Vamos a permitirnos ser felices”. Permítete ser, suele susurrar en sus clases de yoga.  

  • Arodys

    Mi familia no es como las demás. A primera vista parece que sí, pero los que nos conocen un poquito enseguida descubren que somos esos vecinos que viven entre “la casa de los espíritus” y un jardín japonés.  

  • Aimee

     

  • Diana

    Diana es guerrera: es madre, corre con sus altísimos tacones tras una historia que merezca ser contada, trabaja, no claudica, ama.  

Voces

  • “No me resta sino agradecer a nuestra amiga Anays, por permitirme ser parte de su proyecto, gracias por su paciencia, por su dulzura, por ayudarme a sentirme bien con mi cuerpo, gracias por sus comentarios, por su descubrir, gracias por tu existir Anays. Un fuerte abrazo.” Viviana  

  • “De veras te felicito, es bellísimo lo que haces con la cámara, la palabra y los sentidos. Captas la esencia del ser de una manera que si no fuera real, te diría que es mágica. Lo terapéutico de tu obra es uno de sus valores. Cuando uno se sumerge en tu arte es como si la memoria mutara hacia un estado superior. O tal vez lo hace el corazón.  ¡Tiene un mérito inmenso tu obra! ¡Gracias por embellecer la vida de tod@s con tu arte!” Isabel

  • “Agradecida estoy yo de tenerte en mi vida, Anays. Agradecida de Ser una de tus “Mujeres sin hacer”, llenas de vida en cada marca de nuestra piel, en cada arruga, en la forma del vientre que indica que tenemos útero y que hemos parido… o no, pero somos Dadoras de Vida. Gracias por hacer fácil lo difícil, mi Fotógrafa Mágica. El día que cojas papel y pluma, el mundo entero se rendirá a tus pies. Te quiero y te siento”. Elena

  • “These are beautiful pictures of a beautiful woman. Anays, your writing is like poetry”. Tracy

Publicaciones

VIDEO · 2014

Anays Blanco Book Project: Mujeres sin hacer

Una presentación audiovisual de Mujeres sin hacer en la primera etapa del proyecto.

Ver vídeo →https://vimeo.com/90357850