Autor: Anays Blanco

  • Agosto

    Agosto

    Guadalest, 2025

    Agosto. Comienza una nueva etapa de un año que ha estado cargado de sorpresas, trabajo, nuevos proyectos fotográficos que estoy disfrutando porque me han permitido algo que me encanta: iluminar rincones escondidos u olvidados de las cosas. Para eso hago fotografía. Porque los puentes famosos, las manos en forma de corazón rodeando al sol, las croquetas al plato y las cañas de las fiestas del pueblo y los pies descalzos a la orilla del mar, todo eso ya podemos fotografiarlo todos. El palo de selfie nos ayuda a  explorar nuestra mejor sonrisa y el turismo, a Dios gracias, es cada vez más asequible.

    El mundo está corriendo. Pero a mí tanta velocidad me produce vértigo, y la sensación angustiosa de que nos estamos perdiendo cosas, las mejores además. Me gusta sentarme junto a un río, sola, a escuchar la vida escurrirse fría entre las piedras y dejar al viento -ese zumbón encantador de serpientes- soplarme sueños y recuerdos. Detenerme y que todo, grandes y pequeñas cosas pasen por mi lado y sigan, llevándose su ruido. Lo mismo siento cuando escribo y cuando hago fotografía. Y me gusta pensar que somos todos como vagones en un mismo tren, que si un vagón se detiene, si echa el freno, el tren entero acabará por ralentizarse. Y así veremos mariposas donde la velocidad de la vida nos hizo ver trozos de ceniza volando.

     

  • A mis cincuenta y tres. Parte médico.

    A mis cincuenta y tres. Parte médico.

    Praga, 2024

    Tengo certezas bífidas que se bifurcan en dudas tenaces.

    Me han bajado los niveles de tolerancia al postureo, y me ha salido un soplo en el corazón que intuye la tierna carencia detrás de cada fachada. Empezando por las mías.

    Padezco de incontinencia: lo mismo lloro que río, a menudo por la misma razón.

    Cuando llueve o hace frío, suena un piano, una guitarra, o Mocedades canta Desde que tú te has ido, me duele mucho papá.

    Mi juventud hizo metástasis, y precisé una cirugía a emoción abierta, así aprendí “a vivir sobre la línea divisoria que va del tedio a la pasión”.

    Y concluyendo, para no agobiaros con mis padecimientos: a veces me asombra cumplir 53… luego recuerdo que mis hermanas tienen alguno más y se me pasa 😉

  • Arayn

    Arayn

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    La playa era Sheridan y el agua nos llegaba a la cintura. Había tanto que contar que abríamos historias y olvidábamos cerrarlas con las prisas de bebernos 30 agostos, una de otra.

  • Ibis

    Ibis

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    ¿Te cuento algo curioso? –me preguntó Ibis al otro día de su sesión– La noche anterior a las fotos estuve casi casi arrepentida, tenía muchos nervios, faltó poco para que te llamara y cancelar nuestro encuentro.

     

  • Mujeres sin hacer Book Project

    Mujeres sin hacer es un proyecto fotográfico y literario, creado para celebrar y redefinir la belleza femenina después de los cuarenta,  sin retoques quirúrgicos ni digitales.

    Gracias por vuestro apoyo!

     

     

     

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  • Anays

    Anays

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    Llega el día. Y la hora. Estas decidida y no puedes postergarlo.

    Quieres hacerlo, quieres posar para tu propio proyecto. Quieres que crezca este movimiento y sabes que cuantas más seamos, más cerca estaremos de cambiar lo injusto, de reivindicar nuestro lugar en el mundo, el lugar que queremos y no el que otros escogieron por nosotras. Confías en que es posible y no quieres ser solo espectadora, sino protagonista.

     

  • “No me resta sino agradecer a nuestra amiga Anays, por permitirme ser parte de su proyecto, gracias por su paciencia, por su dulzura, por ayudarme a sentirme bien con mi cuerpo, gracias por sus comentarios, por su descubrir, gracias por tu existir Anays. Un fuerte abrazo.”

    Viviana

     

  • Viviana

    Viviana

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    Los indios australianos reciben un nombre al nacer, pero ese nombre es algo temporal, cambiará incluso varias veces a lo largo de sus vidas, a medida que su sabiduría, sus cualidades personales y su creatividad se vayan definiendo.

     

     

  • “De veras te felicito, es bellísimo lo que haces con la cámara, la palabra y los sentidos. Captas la esencia del ser de una manera que si no fuera real, te diría que es mágica. Lo terapéutico de tu obra es uno de sus valores. Cuando uno se sumerge en tu arte es como si la memoria mutara hacia un estado superior. O tal vez lo hace el corazón.
    ¡Tiene un mérito inmenso tu obra! ¡Gracias por embellecer la vida de tod@s con tu arte!”

    Isabel

     

  • Agradecida…

    “Agradecida estoy yo de tenerte en mi vida, Anays. Agradecida de Ser una de tus “Mujeres sin hacer”, llenas de vida en cada marca de nuestra piel, en cada arruga, en la forma del vientre que indica que tenemos útero y que hemos parido… o no, pero somos Dadoras de Vida. Gracias por hacer fácil lo difícil, mi Fotógrafa Mágica. El día que cojas papel y pluma, el mundo entero se rendirá a tus pies. Te quiero y te siento”.

    Elena